¿QUIÉN ES ESTE MELQUISEDEC? #11
Agosto 6,2000
El Dios
Soberano
¿QUIÉN ES ESTE MELQUISEDEC? 65-0221E 27 ¿No lo aman? Inclinemos
nuestros rostros ahora. Amado Misericordioso Dios, con éstas cositas aquí de
unas cuántas cosas que decirles al pueblo, y he regresado de nuevo para
referirme en esta mañana, porque eso es lo que la gente viene a oir. Yo ruego
Dios que tú les permitas ver a la gente que Dios ama y se interesa. Y no fui yo
el que dio Eso, Señor, fue vindicado que era la Verdad. Así que, ruego, amado
Dios, que Tu amor siempre permanezca entre el pueblo. Esta noche, tener que
separarnos después de la reunión e irnos a nuestros diferentes hogares, como
que nos conmueve, un poco, profundamente Señor. Yo ruego que Tú bendigas a esa
gente. Ahora, mientras abordamos la palabra, en oración, y abordamos la Palabra
escrita, pedimos que Tú tomes esta Palabra escrita, y nos la vivifiques esta
noche. Y cuando salgamos de este edificio para separarnos e irnos a nuestros
diferentes hogares, que digamos como aquellos que venían de Emaús, que habían
caminado con El todo el día y aun no lo reconocieron; pero cuando El los tuvo
dentro del cuarto aquélla noche, y todas las puertas cerradas, El hizo algo así
como lo hizo antes de Su crucifixión. Por medio de éso, ellos supieron que El
había resucitado de nuevo. Hazlo de nuevo esta noche, Señor. Concédelo,
mientras las puertas están cerradas, y Tu pequeño grupo está sentado,
esperando. Y Padre, cuando vayamos a nuestros hogares, diremos como ellos
dijeron: “ ¿No ardían nuestros corazones en nosotros mientras nos hablaba por
el camino?!” Nos encomendamos, y todo, en Tus manos, Señor. Haz con nosotros
como Tú juzgues conveniente. En el Nombre de Jesús. Amén. 29 Ahora, entraremos
directamente en el servicio, rápidamente. Abriendo ahora conmigo, si quieren el
Libro de Hebreos y otra revelación en el Mensaje. Hablaremos solamente por unos
cuantos momentos esta noche, si el Señor quiere. Y luego, mientras leemos los
primeros tres versículos de Hebreos 7:1al 3, y luego comentaremos sobre esto. Y
no sabemos que va a hacer el Señor, no sabemos. Lo único que hacemos es solo
creer, velar, orar. ¿Es correcto eso? Y creer que “El hará que a los que lo
aman todas las cosas le ayuden a bien”, porque El prometió que lo haría.
“Porque este Melquisedec, Rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió
a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, A
quien así mismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa
primeramente Rey de Justicia, y también Rey de Salem, esto es Rey de Paz”;
Leamos un poco mas adelante. “Sin padre, sin madre, sin genealogía, que ni...
principio de días, o fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios,
permanece sacerdote para siempre”. 30 ¡Piense en esta gran Persona, de cuán grande
este Hombre debe ser! Y ahora, la pregunta es: “ ¿Quién es este Hombre?”. Los
teólogos han tenido diferentes ideas. Pero desde la apertura de los Siete
Sellos, el Libro que ha sido misterioso para nosotros... De acuerdo a
Apocalipsis 10:1 al 7, todos los misterios que están escritos en este Libro,
que han estado escondido durante la edad de los reformadores, deben ser traídos
a la vista por el ángel de la última edad de la iglesia. ¿Cuántos saben que eso
es correcto? [La congregación dice ¡Amén!- Editor] Eso es correcto, deben de
ser traídos. Todos los misterios del Libro misterioso han de ser revelados al
Mensajero de Laodicea de esa edad. Viendo que hay mucha discusión acerca de
ésta Persona, y éste asunto, pienso que nos es necesario entrar en ello, para
averiguar Quién es este. Ahora, hay varias escuelas de pensamiento sobre Él.
Una de las escuelas que hay afirma: “El es sólo un mito; El no era realmente
una persona”. Y los otros dicen que “Era un sacerdocio, que era el sacerdocio
de Melquisedec”. Ése es el más probable eso cuadra mejor con ese lado que lo
que ellos cuadran con el otro, es porque dicen que era un sacerdocio. No puede
ser eso, porque en el verso 4 dice que El era una Persona, un “Hombre”. Así
que, para ser una persona El tiene que ser una personalidad, un “Hombre”, ¡No
una orden, sino una Persona!. 32 Así que El no era solamente una orden
sacerdotal, tampoco era El un mito. El era una Persona. Y la persona es Eterna.
Si Uds. se fijan: “El no tuvo padre. El no tuvo madre. El no tuvo un tiempo en
que haya comenzado. Y El no tuvo un tiempo en que haya terminado”. Y
Quienquiera que haya sido todavía está vivo esta noche, porque la Biblia dice
aquí, que “El no teñía padre, ni madre, principio de días o fin de vida”. Así
que tendría que ser una Persona Eterna. ¿Es correcto eso? [La congregación dice
Amén- Editor] ¡Una Persona Eterna! Así que solamente podía ser una Persona, ese
es Dios, porque El es el Único que es Eterno. ¡Dios!. Ahora, en 1 Timoteo 6:15
y 16, si les gustaría leer eso alguna vez, me gustaría que ustedes la leyeran.
Ahora, la cosa que yo afirmo es que El era Dios, porque El es la Única Persona
que puede ser inmortal. Y ahora, Dios cambiándose El mismo a Persona; eso es lo
que El era: “No tenía padre, ni madre, no tenía principio de vida, no tenía
final de días". 1 TIMOTEO 6:15 La
cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, el Rey de reyes, y
Señor de señores;
Ahora, esta escritura
trae un muy importante atributo en que debemos considerar en conocimiento de Dios.
Dios es Soberano. Muchas personas no creen que Dios es Soberano. De hecho yo
estoy seguro que muchos de ustedes no comprenden totalmente esta soberanía de
Dios. Entre cristianos hoy muchos no creen incluso en la soberanía de Dios
mucho menos lo entienden. Hay más católicos haciendo Cristiandad que cualquier
otro grupo de personas y entre ellos se prohibe creer en la soberanía de Dios.
En el archivo Oficial
Católico ellos dicen, "Permitámosle creer en que predestinación es
anatema, el cual significa ser marcados con hierro como un hereje y ataque por
destrucción. Usted quizás encuentre algunos, y yo quiero decir muy pocas
personas que demandan aun creer que Dios es Soberano, pero cuán lejos dejan
ellos creer en la Soberanía de Dios, no está demasiado claro. Sin embargo, en
nuestra lectura del sermón de Hermano Branham sobre ¿Quién es este
Melquisedec?, esta mañana. El dice este hombre quien vino a encontrarse con
Abraham no fue otro que Dios Mismo.
Entonces él califica su
declaración para tomarlo a nosotros en 1 Timoteo 6:15, y que es donde queremos
enfocar nuestros pensamientos esta mañana Ud. sabe que hemos gastado una
porción atroz de tiempo en tratar de conocerle más. De hecho yo creo que
nuestro esfuerzo número uno como un cristiano es quizás el tiempo gastado
leyendo Su Palabra en Oración, tratando de conocerle mejor. Yo creo que es el
deseo de cada verdadero hijo o hija de Dios nacido de nuevo.
Pero note que escritura
Hermano Branham nos toma primero en nuestro estudio de Melquisedec. 1 Timoteo 6:15.
Ahora por qué haría ésta su primera escritura. 1 TIMOTEO
6:15 La cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, el Rey de
reyes, y Señor de señores; Note que Pablo nos dice que ese Dios es el Único Potentado. Ahora
esta palabra que Pablo escoge usar la palabra griega que significa “ser poderoso o poderoso”, “mostrarse uno mismo
poderoso”, “ser hábil”, “tener poder”. Esto yo creo habla de
la soberanía de Dios.
A.W. Pink escribió en
su libro "La Soberanía de Dios", "La soberanía de Dios es una
expresión que una vez se entendió generalmente. Era una frase normalmente usada
en literatura religiosa. Era un tema que frecuentemente se exponía en el
púlpito. Era una verdad que les trajo consuelo a muchos corazones y dio
virilidad y estabilidad al carácter cristiano. Pero hoy, mencionar de la
soberanía de Dios es, en muchos casos, hablar en una lengua desconocida.
Nosotros estábamos anunciando del púlpito que el asunto de nuestro discurso
sería la soberanía de Dios, parecería muchísimo como si habríamos pedido
prestado una frase de uno de los idiomas muertos. ¡Ay! eso debe ser así. ¡Ay!
que la doctrina el cual es la llave a la historia, el intérprete de la
providencia, el urdimbre y trama de la escritura, y la fundación de la teología
cristiana debe estar tan tristemente abandonada y así tan poca entendida.
La "Soberanía de
Dios." ¿Qué es lo que nosotros queremos decir por esta expresión? Nosotros
queremos decir la SUPREMACÍA de Dios, la MAJESTAD de Dios, la DEIDAD de Dios.
¡Decir que Dios es soberano es declarar que DIOS ES DIOS! Decir que Dios es
soberano es declarar que El es el más Alto, "Todos los habitantes de la
tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército
del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quién detenga Su mano, y
le diga; ¿Qué haces Tú? (Dan. 4: 35), decir que Dios es
soberano es declarar que es el Omnipotente, el poseedor de todo poder en el
cielo y tierra de manera que nadie puede derrotar Sus consejos, frustrar Su
propósito, ni resistir Su voluntad (Salm. 115:3). Decir que Dios es
soberano es declarar que El es "el gobernador entre las naciones" (Salm. 22:28), estableciendo, reinos, derrocando imperios, y determinando el curso
de las dinastías como a El mejor le agrada. Decir que Dios es soberano es
declarar que El es el "único potentado, el Rey de reyes, y el Señor de
señores" (1 Tim. 6:15). Tal es el Dios de la
Biblia. Como Ud. sabe, nosotros creemos en la Deidad de Dios. Si Ud. recuerda
cuando estudiamos este tema de la Deidad, nosotros empezamos por mostrar que es
una palabra compuesta que es tomada de dos palabras, Dios y el estado un
significado del sufijo o calidad de ser. Por consiguiente en estudiar el estado
de ser de Dios, nosotros debemos tener presente la primera y cosa más importante.
Cuando nosotros
examinamos la capucha del sufijo acerca del significado vemos cómo eso se usa
referiéndose a un muchacho joven, en la palabra muchacho, pero entonces cuando
mostramos cómo ese muchacho se vuelve un hombre nosotros ahora pensamos en
cuanto a juventud o adolescencia, sino en cuanto a lo que los atributos
mostrarían en manifestación de condición de hombre. Así Pablo también nos dice
en 1 Corintios 13: 9-12, hablando de esta
transición, dice, "Cuando era niño
hablaba como niño y actuaba como niño porque pensaba como un niño, pero cuando
me volví hombre deje las cosas infantiles. (leamoslo).
También vemos en
Hebreos 5:13 que Pablo de nuevo hace referencia a la diferencia entre los
hábitos de un niño y el hábito de un hombre. (leímos). Por consiguiente la
Deidad de Dios habla de la calidad y estado de Dios para ser Dios. Lo que El es
esencialmente y lo que El es intrínsecamente, el cual tiene que ver con Su
Naturaleza verdadera, Su Naturaleza interior, Su Ser Innato. Y nosotros sabemos
que para entender la Deidad de Dios, debemos verlo en Su Naturaleza Verdadera,
como El verdaderamente es. Y siendo que Dios no es un Ser visible, entonces
debe haber un vehículo con que lo veríamos como El verdaderamente es.
Y éso nos trae a 1 Juan
3:1-3. (lo leímos) Y vemos entonces que Dios usó el Aparecer en esta hora para
hacerse conocer a Si Mismo en una manera en el cual no lo hizo en 2.000 años.
Dios usó a Su Hijo para declararse a Si Mismo y mostrarse a Si Mismo pero el
hombre remendó eso por confundir la comprensión de la Deidad y haciendo al Hijo
una de las tres personas la cual hacen la Deidad. Jesús, el Hijo no esta en la
Deidad. No, no en cualquier manera o forma. Pero la plenitud de la Deidad
estaba en Él porque agradó al Padre que en Él debería de morar toda la
plenitud. "Tú eres digno, 0h Señor, de
recibir la gloria, y la honra, y el poder: porque Tú creastes todas las cosas y
por Tu voluntad existen y fueron creadas" (Rev. 4: 11)
Soberanía caracteriza
al Ser entero de Dios: nos permite observar cómo marca todas Sus maneras y
tratos. En la gran extensión de eternidad, el cual se extiende detrás Génesis
1:1, el universo no fue nacido y la creación existió sólo en la mente del gran
Creador. En Su majestad soberana, Dios moraba todo solo. Nosotros referimos a
eso lejos del período distante antes que los cielos y la tierra fueran creadas.
No había entonces ni ángeles que canten las alabanzas de Dios, ninguna criatura
para ocupar Su aviso, ningún rebelde para ser traído a sujeción. El gran Dios estaba
todo solo en medio del silencio atroz de Su propio inmenso universo.
Pero aún en ese tiempo,
si tiempo podía ser llamado, Dios era soberano. El puede crear o no crear según
Su propio buen deseo. ¿El puede crear de esta manera o de esa manera; El puede
crear un mundo o un millón de mundos, y quien estaba allí para resistir Su
voluntad? El puede llamar en existencia a un millón de criaturas diferentes y
tomarlas en igualdad absoluta, las dota con las mismas facultades y las pone en
el mismo ambiente; o, El puede crear un millón de criaturas diferentes una de
las otras, y no poseer nada en común guardando su creación, y ¿Quién estaba
allí para desafiar Su derecho? Si así le agradó, El puede llamar en existencia
un mundo tan inmenso que sus dimensiones eran absolutamente más allá de cómputo
finito; y Él así lo dispuso, El puede crear un organismo tan pequeño que nada
más que el microscopio más poderoso podría revelar su existencia a los ojos del
ser humano. Esto fue Su derecho soberano para crear, en una mano, el Serafín
exaltado para quemar alrededor de su trono, y en cambio, el insecto diminuto el
cual muere a la misma hora que nace.
Si el poderoso Dios
escogió tener una inmensa graduación en Su universo, del más alto Serafín a
reptil que se arrastra, de mundos rotativos a átomos flotantes, de macrocosmos
a microcosmos, en lugar de hacer todo uniforme, ¿quién estaba allí para
preguntar Su voluntad soberano? HE AQUÍ ENTONCES EL EJERCICIO DE SOBERANÍA
DIVINA ANTES QUE EL HOMBRE ALGUNA VEZ VIERA LA LUZ. ¿Con quién tomó Dios
consejo en la creación y disposición de Sus criaturas? ¿Vea los pájaros cuando
vuelan por el aire, las bestias cuando vagan la tierra, el pez cuando nada en
el mar, y entonces Ud. se pregunta, ¿Quién era este que los hizo diferir? ¿¡No
era su Creador quien soberanamente asignó sus varias situaciones y adaptaciones
a ellos?! VUELVA SUS OJOS A LOS CIELOS y observe los misterios de la soberanía
divina que allí confronta el espectador pensativo: "Una es
la gloria del sol, y otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las
estrellas: pues una estrella es diferente de otra estrella en gloria" (1
Cor. 15:41). Pero
¿Porqué debería ser el sol es más glorioso que todos los otros planetas? ¿Por
qué habría allí estrellas de la primera magnitud y otros del décima? ¿Por qué
tales desigualdades asombrosas? ¿Por qué algunos de los cuerpos celestiales son
puestos más favorablemente que otros en su relación al sol? Y ¿por qué debería
estar allí las "estrellas del tiroteo,"
"estrellas caídas," "estrellas errantes" (Judas 13), en una palabra,
estrellas arruinadas? Y la sola respuesta posible es, "Por
Tu voluntad ellas son y fueron creadas" (Rev. 4: 11) VIENE AHORA A NUESTRO
PROPIO PLANETA ¿Por qué dos terceras partes de su superficie está cubierta con
agua, y por qué tanto de su tercio restante es incapaz para el cultivo humano o
habitación? ¿Por qué allí hay inmensos estiramientos de pantanos, desiertos y
témpanos de hielo? ¿Por qué algunos rurales son tan inferiores,
topográficamente, de otro? ¿Por qué uno está fecundo, y el otro casi estéril?
¿Por qué uno es rico en minerales y el otro nada propio? ¿Por qué el clima de
uno es análogo y saludable, y el del otro incompatible y enfermo? ¿Por qué uno
abunda en ríos y lagos, y el otro está casi desprovisto de ellos? ¿Por qué uno
constantemente está en problemas con terremotos, y el otro está casi
completamente libre de ellos? ¿POR QUÉ? Porque así agradó al Creador y
Sustentador de todas las cosas.
MIRE EN EL REINO ANIMAL
y note la maravillosa variedad. ¿Qué comparación es posible entre el león y el
cordero, el oso y el niño, el elefante y el ratón? Algunos, como el caballo y
el perro, están dotados con gran inteligencia; mientras otros, como la oveja y
el cerdo, están casi desprovistos de él. ¿Por qué? Algunas están diseñadas para
ser bestias de carga, mientras otras disfrutan de una vida de libertad. ¿Pero
por qué la mula y el asno son encadenados a una vida de trabajo pesado,
mientras al león y el tigre se les permite vagar la selva a su placer? Algunos
atacan por comida, otros son incapaces; algunos son bellos, otros feos; algunos
están dotados de gran fuerza, otros están bastante desvalidos; algunos están
armados de pie, otros pueden escasamente arrastrarse contraste la liebre y la
tortuga; algunos están para usar al hombre, otros aparecen para estar bastante
sin valor; algunos viven por siglos, otros máximo unos meses; algunos están
domados, otros son feroces. Pero ¿por qué todas estas variaciones y
diferencias? Lo que es verdadero de los animales es igualmente verdadero de los
pájaros y peces.
Pero AHORA CONSIDERE EL
REINO VEGETAL. ¿Por qué las rosas tienen espinas, y las azucenas crecen sin
ellos? ¿Por qué una flor emite un aroma fragante y otra no tiene ninguna? ¿Por
qué un árbol sustenta fruta el cual es saludable y el otro el cuál es venenoso?
¿Por qué un vegetal es capaz de permanecer escarchada y otra marchita bajo si
misma? ¿Por qué un árbol de manzana es cargado con fruta, y otro árbol de la
misma edad y en el mismo huerto es casi estéril? ¿Por qué una planta dá flor
una docena de veces al año y otras sostienen capullos sino una vez en un siglo?
En verdad, "Todo lo que el Señor quiere, lo
hace, En los cielos, y en la tierra, en los mares, y en todos los abismos"
(Salm. 135:6).
CONSIDERE LAS HUESTES
ANGÉLICAS. Ciertamente encontraremos uniformidad aquí. Pero ninguno; allí, como
en otra parte, se despliega la misma voluntad soberana del Creador. Algunos
están más altos en línea que otros; algunos son más poderosos que otros;
algunos están más cercanos a Dios que otros. La Escritura revela un definido y
bien definida graduación en las ordenes angélicas. Del Arcángel, Serafín y
Querubín, venimos a "principados y
poderes" (Efe. 3:10), y de principados y poderes a "gobernantes"
(Efe. 6:12), y
entonces a los ángeles mismos, y aun entre ellos nosotros leímos de "los ángeles elegidos" (1 Tim. 5:21) De nuevo preguntamos,
¿Por qué ésta desigualdad, ésta diferencia en línea y orden? Y todo lo que
podemos decir es, "Nuestro Dios está en los cielos, Todo
lo que quiso ha hecho" (Salm. 115:3). Si entonces vemos la soberanía de Dios
desplegada en toda la creación, ¿por qué esto es un pensamiento extraño Si
NOSOTROS HE AQUÍ ESTO OPERA EN MEDIO DE LA FAMILIA HUMANA? ¿Por qué este
pensamiento extraño si un Dios está contento dar cinco talentos y a otro solo
uno? ¿Por qué este pensamiento extraño si uno nace con una constitución robusta
y otro de los mismos padres es frágil y enfermizo? ¿Por qué este pensamiento
extraño si Abel es cortado en la edad de su juventud, mientras Caín sufre para
vivir por muchos años? ¿Por qué este pensamiento extraño que algunos deben
nacer negros y otros blancos; algunos nacen idiotas y otros con dotaciones
altas intelectuales; algunos nacen constitucionalmente letárgicos y otros lleno
de energía; algunos nacen con un temperamento que es egoísta, encendido,
ególatra, y otros quienes son naturalmente sacrificándose a si mismos, sumisos
y mansos? ¿Por qué este pensamiento extraño si algunos están calificados por
naturaleza para llevar y mandar, mientras otros están sólo para seguir y
servir? Herencia y medio ambiente no pueden explicar todo estas variaciones y
desigualdades. Nadie; es DIOS quien hizo uno diferir del otro. ¿Por qué lo hizo
Él? "Aun así, Padre, por así te agrado hacerlo" debe ser nuestra
contestación. Aprenda entonces esta verdad básica, que EL CREADOR ES
COMPLETAMENTE SOBERANO, EJECUTANDO UN PROGRAMA A SU PROPIA VOLUNTAD, EJECUTANDO
SUS PROPIOS DESEOS, Y NO CONSIDERANDO NADA SINO SU PROPIA GLORIA "Todas las cosas ha hecho el Señor para Si mismo, Y aun al impío
para el día malo" (Prov. 16: 4). ¿Y no tenía El un derecho perfecto?
Desde que Dios Es Dios, ¿quién desafío el reto de Su prerrogativa? Murmurar
contra Él es rebelión grosera. Preguntar Sus maneras es impugnar Su sabiduría.
Para criticarle es pecado del tinte mas profundo. ¿Hemos olvidado QUIEN ES EL? He aquí, Como nada son todas las naciones delante de El; y en su
comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es. ¿A quien
pues, haréis semejante a Dios, o que imagen le compondreis? (Isa. 40;17,18) ¿Lo que debe estar
nuestra actitud hacia la soberanía de Dios?