La
Higuera Estéril
Rev. Brian
Kocourek
Esta Noche
continuaremos con nuestro estudio sobre las parábolas, y estudiaremos la
parábola que se encuentra en Lucas 13: 6-10 que
trata con La Higuera Estéril. Antes que
leamos, a mí me gustaría anotar que la mayoría, todo el mundo, que alguna vez
han predicado acerca de esta parábola ellos han enfocado sobre el hecho que el
Árbol no tenía nada de fruto. Y de manera que ellos vuelcan sus pensamientos
sobre la escena donde Jesús realmente maldice a la higuera y ellos dicen porque
no tenía fruto. Y así que muchos sermones han dado énfasis en el fruto como si
fuera la cosa esencial, y sin eso no se podía maldecir. Yo no creo eso ni por
un minuto. Es la verdad lo que creo es que estamos para dar fruto, pero no creo
por un minuto que se ha maldecido al árbol porque no daba fruto, o porque
faltaba fruto, y veremos porqué les digo esto en algunos minutos. Pero primero leamos la parábola en Lucas capítulo 13.
LUCAS
13:6 ¶ Dijo también esta parábola: Tenía un hombre
una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo
halló. 7 Dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto
en esta higuera, y no lo hallo; córtala ¿para qué inutiliza también la
tierra? (Ahora, no
usamos esta palabra inutiliza en nuestro vocabulario regular, de modo que
necesitamos saber lo que eso significa, y simplemente significa sub empleo, o
sub ultizar la tierra. En otras palabras él dice, esta higuera sólo está tomando
la tierra preciosa, y dando nada a cambio de retorno.) 8 Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor déjala todavía
este año, hasta que yo cave alrededor de ella y
la abone. 9 Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después. 10
Enseñaba Jesús en una Sinagoga en el día de reposo; Ahora,
quiero que Uds. se den cuenta de la contestación del agricultor de la viña. Él
en esencia dice, Señor puede haber una razón por el cual este árbol no produzca
fruto. Permitamos primero hacer todo lo que podamos, fertilizarlo, y crear el
ambiente correcto alrededor de él, y entonces veamos si producirá o no. Ahora,
ésa es una cosa muy sabia que se dice aquí porque muchas veces esperamos que la
gente en la iglesia produzca cuando no se han enseñado aun los principios básicos
de la Cristiandad.
Ahora, hay tres puntos que hacen de esta parábola.
Número 1 – La Higuera.
Número 2 – El hecho de que la Higuera no tiene fruto.
Número 3 – Juicio esperando a los resultados de la
Higuera y su capacidad de producir fruto.
Para empezar,
examinemos el punto Número 1 – La Higuera. Aquí tenemos que preguntarnos
¿cuál es la importancia de la
higuera?
SUS
PALABRAS INFALIBLES DE PROMESA 64-0120 31 Pero en mi
humilde opinión, esto es a lo que Jesús se estaba refiriendo cuando Él dijo”
“Esta generación, “ en otras palabras, “la generación
que vio a la higuera retoñando.” ¿Vé? Él dice aquí: “Y cuando la higuera
empieza a enternecer, y a dar sus ramas, Uds. dicen que el verano está cerca. De la misma manera, ¿Ve?, cuando
Ud. ve todas estas cosas, reconozca el tiempo. Cuando Ud. vé estas tres
preguntas cumplidas, es que el tiempo está a la puerta. ¡Esta es la generación
que vé la higuera!” Y la higuera siempre es Israel. “Y la generación que vé
cuando Israel regresa a su tierra y llega ser una nación, esa generación no
pasará hasta que todas estas cosas sean cumplidas.” Y amigos Cristianos, en
esta noche, con este gran escrúpulo en las Escrituras, que la gente cree que es
escrúpulo, nosotros estamos viviendo hoy el momento en que todo lo que Él dijo
se está cumpliendo aquí, y únicamente, la cosa que sigue, es Su venida.
Un poco más
adelante en el Libro de Lucas encontramos a Jesús relatando otra parábola sobre
la higuera. LUCAS 21: 29 ¶ También les dijo una parábola: Mirad la
higuera y todos los árboles. 30 Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis
por vosotros mismos que el verano está ya cerca. 31 Así también vosotros,
cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. 32
De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto
acontezca.
Ahora, noten que Jesús hablando en una parábola y él les dice a esa gente cuando la higuera lo cual sabemos que es Israel porque es identificado con su higuera, que cuando esta Higuera, Israel empieza a poner su brote, entonces sabemos que el verano o el tiempo del fin se acerca.
MATEO
24: 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de
trompeta, y juntará a sus escogidos, de los cuatro vientos desde un extremo del
cielo hasta el otro. 32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su
rama está tierna, y brota las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33
Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas conoced que está cerca, a
las puertas. 34 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo
esto acontezca.
Recuerde, la semana pasada hemos examinado la parábola de la gente de la hora undécima, y encontramos que la primera guerra Mundial se detuvo en el Mes undécimo de la hora undécima porque los judíos no estaban todavía en su patria. Ellos no estaban todavía puestos posicionalmente. Ahora, en esta parábola también estamos tratando con Israel. Porque la Higuera representa a Israel. Ese es su Higuera que crece por todas partes en todo aquel país.
De nuevo vemos
en el Libro de Marcos esta misma parábola siendo dicho.
MARCOS
13: 28 ¶ De
la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan
las hojas, sabéis que el verano está cerca. 29 Así también vosotros, cuando
veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca a la puerta. 30 De cierto
os digo, no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
Ahora, esto nos trae al segundo punto, el cual es el fruto, porque Jesús no solamente está hablando de la Higuera, sino que Él esta hablando de la Higuera que no tiene fruto. Y vemos un episodio en su vida que es exactamente lo que es todo acerca de esta parábola.
MATEO
21: 18 ¶ Por
la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. Ahora, noten
muy de cerca que ésta es la llave de esta escena en la Vida de Jesús. Él tuvo
hambre y de manera que se dio cuenta de una higuera, y él salió del camino o de la senda para obtener algo
que comer de la higuera 19 Y viendo una higuera
cerca del camino, vino a ella, y no
halló nada en ella, sino hojas solamente; le dijo: nunca jamás nazca de ti
fruto. Y luego se secó la higuera. 20 Viendo esto los
discípulo decían maravillados: ¿cómo es que se secó la higuera? 21
Respondiendo Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuvieréis fe, y no
dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis:
Quítate y échate en el mar, será hecho. 22 Y todo lo que pidiereis en oración,
creyendo lo recibiréis.
Ahora, la pregunta es, “¿por qué Jesús ha maldecido esta higuera en un árbol en particular?” Ud. puede decir, “pues, es porque no tenía nada de fruto,” y todavía encontramos esta misma parábola dicho en varios otros lugares en la Escritura y la indicación es; no era todavía el tiempo para él de dar fruto en el árbol. De modo que debemos preguntarnos la pregunta, porqué Jesús Maldice este Árbol.
MARCOS
11: 12 ¶ Al día siguiente, cuando salieron de
Betania, tuvo hambre. Note de nuevo el relato nos dice
que tuvo hambre. 13 Y viendo de lejos una higuera
que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; (Ahora
no dice que él buscaba específicamente higueras aquí. Pero buscaba algo para
comer. ) pero cuando llegó a ella. Nada halló sino hojas, pues no era
tiempo de higos. (Ahora el autor de este libro ha hecho mención
especial que no era en el tiempo para el higo en el árbol. ¿Entonces qué era lo
que Jesús buscaba en ese Árbol? Ésa es nuestra pregunta, porque ciertamente no
había higos. Y la segunda cosa que debemos preguntarnos, es que si estaba fuera
de tiempo para los higos, entonces porqué para empezar Jesús ha Maldecido este
árbol.) 14 Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca
jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos.
Por tanto, sin el conocimiento de lo que Jesús estaba buscando en ese árbol era para comer, no lo entenderemos por qué lo maldijo. Ahora, leamos sobre este relato viendo en el verso 19.
MARCOS
11: 19 Pero al llegar la noche, Jesús salió de la
ciudad. 20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado
desde las raíces. Ahora estamos más cerca para encontrar porqué
Jesús maldijo este árbol. Tenía que ver con sus raíces. La maldición secó desde
las raíces.) 21 Entonces Pedro, acordándose, le
dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. 22 Respondiendo
Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. 23 Porque de cierto os digo que cualquiera
que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón,
sino creyere que ser’a hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. 24 Por
tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os
vendrá.
Ahora, Jesús no les dice que pueden ir de alrededor y salir hablando y esas cosas que se suponen que debe pasar. Lo que Él los enseña es cómo acercarse a la Fe. Recuerde, Jesús no hacía nada a menos que el Padre le mostraba primero. Y esa es siempre la llave en nuestra Fe, y la manifestación de nuestra fe a otros. No es lo que uno quiere, sino lo que Dios lo ha mostrado, eso es lo que se quiere. La Fe es una Revelación. No es una acción.
¿Ha hecho Dios la promesa o no lo ha hecho la promesa? Ahora, ¿por qué Jesús maldice el árbol? Porque no le encontró esa cierta cosa en aquel árbol que produce la evidencia de que era capaz aun de traer fruto. Mire, Jesús no era solamente algún hombre simple que fue de alrededor para mostrar el poder del Padre. Allí estaba una cosa específica que él buscaba en ese árbol y cuando no lo encontró, supo que ya se había maldecido el Árbol, y así que Él podría pronunciar lo que Dios ya había hecho.
"Alrededor
de 1881, Edersheim escribía sobre Jesús, metiendo su mano en las ramas de un
árbol de higo y retirándolo sin fruto. Formulando una maldición en el árbol.
Sucedió para el Dr. Edersheim lo que Jesús fue probado y crucificado en la
primavera, y que el árbol de la higuera no produjo fruto hasta los primeros
días de verano. Edersheim estaba seguro que había agarrado al Mesías en un
ejemplo pobremente inventado. Arrojo su pluma lejos, empacó sus bolsos y tomó
un bote-vapor de Liverpool a la Tierra Santa. La estación era la primavera. El
no escribiría otra línea hasta que aprendió qué es lo que Jesús tenía en la
mente. Después de un viaje exhaustivo, montó a un animal de Haifa a Jerusalén,
desmontó y buscó una higuera. Al encontrar uno, llegó hasta las ramas, y alargó
su mano, y encontró que éste tenía algunas hojas del otoño pasado, y algunas
substancias redondas grises. Se parecían a rombos. Edersheim buscó varias
personas andantes hasta que encontró uno que podría hablar alemán. El dijo que
los objetos pequeños grises eran comestibles. Aquellos viajeros los usaban para
saciar el hambre hasta que podrían tender una posada. “A no ser que se encuentre esos en las ramas
del árbol en la primavera,” le dijo, “el árbol no da fruto en el verano.” Así
que el estudioso alemán volvió a Alemania donde continuó escribiendo “La Vida y
los Tiempo de Jesús el Mesías” que es un todo el tiempo clásico.
Ahora, que quiero traerles a su atención aquí es que no eran higos, lo que Jesús buscaba, sino el fruto o la evidencia que esta higuera era capaz de producir fruto. En el Libro de Jeremias se nos da un relato que es una alegoría que representa a Israel y su gente siendo tipificada con el higo.
JEREMIAS
24:1 ¶ Después de haber transportado Nabucodonosor
rey de Babilonia a Jeconías hijo de Joacim, rey de Judá, a los príncipes de
Judá y los artesanos y herreros de Jerusalén, y haberlos llevado a Babilonia,
me mostró Jehová dos cestas de higos puestas delante del templo de
Jehová. 2 Una cesta tenía higos muy buenos, como brevas; y la otra cesta
tenía higos muy malos, que de malos no se podían comer. 3 Y me dijo Jehová:
¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Higos; higos buenos, muy buenos; y malos, muy
malos, que de malos no se pueden comer. 4 Y vino a mí palabra de Jehová,
diciendo: 5 Así ha dicho Jehová Dios de Israel: como a estos higos buenos, así
miraré a los transportadores de Judá, a los cuales eché de este lugar a la
tierra de los caldeos, para bien. 6 Porque pondré mis ojos sobre ellos
para bien, y los volveré a esta tierra, y los edificaré, y no los destruiré;
los plantaré y no los arrancaré. 7 Y les daré corazón para que me conozcan que
yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios;
porque se volverán a mí de todo su corazón. 8 Y como los higos
malos, que de malos no se pueden comer, así ha dicho Jehová, pondré a Sedequías
rey de Judá, a sus príncipes y al resto de Jerusalén que quedó en esta tierra,
y a los que moran en la tierra de Egipto. 9 Y los daré por escarnio y por
mal a todos los reinos de la tierra; por infamia, por ejemplo, por refrán y por
maldición a todos los lugares adonde yo los arroje. 10 Y enviaré sobre
ellos espada, hambre y pestilencia, hasta que sean exterminados de la tierra
que les di a ellos y a sus padres.
Ahora, esto nos trae al
mismo fruto. En el libro de SANTIAGO 3: 12
leímos, Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera
producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede
dar agua salada y dulce.
En otras palabras, estamos para dar lo que somos ordenados a dar. Cada semilla debe traer después de su propio tipo o naturaleza. Por tanto, por nuestra naturaleza damos lo que damos, y no podemos dar otra cosa que lo que tenemos que traer. Por tanto debemos mirar el fruto, para saber la importancia de esta parábola. Y debemos entender que Dios no va de alrededor para maldecir como un antojo. Ha dado razones muy fuertes para ser maldecido, y eso está en Deuteronomio capítulo 28, el Libro de las Dos Leyes. Ahora no es como si Dios tiene dos leyes, pero las Dos leyes son la ley de la bendición y la ley de la maldición. Y encontramos que todo hierve a lo que hacemos con la Voz de Dios. Si lo escuchamos, somos bendecidos, y esa bendición vendrá a nosotros, y antes de que estemos totalmente conocedores de lo que está sucediendo, tomará nuestra situación.
DEUTERONOMIO
8: 1 Acontecerá que si oyeres atentamente la
voz de Jehová tu Dios, para guardar y
poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová
tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y vendrán sobre ti
todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. 3
Bentido serás tú en la ciudad, bendito tú en el campo. 4 Bendito el fruto de tu
vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y
los rebaños de tus ovejas. 5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. 6
Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. 7 Jehová derrotará a tus
enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por
siete caminos huirán de delante de ti. 8 Jehová te enviará su bendición sobre
tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en
la tierra que Jehová’a tu Dios te da. 9 Te confirmará Jehová por pueblo santo
suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos. 10 Y verán todos los
pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te
temerán. 11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre,
en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová
juró a tus padres que te había de dar. 12
Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en
su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas
naciones, y tú no pedirás prestado. 13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por
cola; y estarás encima solamente, y no estarás abajo, si obedecieres los
mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y
cumplas, 14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni
a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.
Ahora, quiero que se den cuenta de que por cada bendición que Dios ha prometido y cada cosa o circunstancia en que estamos para ser bendecidos, Dios tiene fijo también la maldición en esas cosas. Todo depende de lo que Ud. hace y su actitud hacia la voz de Dios.
DEUTERONOMIO
28: 15 Pero acontecerá, si no oyeres la voz de
Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos
que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te
alcanzarán. 16 Maldito serás tú en la
ciudad, y maldito en el campo. 17 Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. 18
Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y
los rebaños de tus ovejas. 19 Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu
salir. 20 Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo
cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a
causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado. 21 Jehová
traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras
para tomar posesión de ella. 22 Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de
inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con anublo; y te
perseguirán hasta que perezcas. 23 Y los cielos que están sobre tu cabeza serán
de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. 24 Dará Jehová por
lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que
perezcas. 25 Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un
camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y
serás vejado por todos los reinos de la tierra. 26 Y tus cadáveres servirán de
comida a toda ave del cielo y fiera de la tierra, y no habrá quién lo espante.
27 Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón
de que no puedas ser curado. 28 Jehová te herirá con locura, ceguera y
turbación de espíritu; 29 y palpará a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad,
y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos
los días, y no habrá quién te salve. 30 Te desposarás con mujer, y otro varón
dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no
la disfrutarás. 31 Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de
él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no te será devuelto; tus ovejas
serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate. 32 Tus hijos y
tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán
por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano. 33 El fruto de tu tierra y
de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y
quebrantado todos los días. 34 Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus
ojos. 35 Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas,
desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado. 36
Jehová’a te llevará a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nación que
no conociste ni tú ni tus padres; y allá servirás a dioses ajenos, al
palo y a la piedra. 37 Y serás motivo de horror, y servirás de refrán y de
burla a todos los pueblos a los cuales te llevará Jehová. 38 Sacarás mucha
semilla al campo, y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá. 39
Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino, ni recogerás uva, porque el
gusano se las comerá. 40 Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te
ungirás con el aceite, porque tu aceituna se caerá. 41 Hijos e hijas
engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio. 42 Toda tu arboleda
y el fruto de tu tierra serán consumidos por la langosta. 43 El extranjero que
estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tu
descenderás muy abajo. 44 El te prestará a ti, y tu no le prestarás a
él; él será por cabeza, y tu serás por cola. 45 Y vendrán sobre ti todas esta
maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto
no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y
sus estatutos, que él te mandó; 46 y serán en ti por senal y por maravilla, y
en tu descendencia para siempre. 47 Por cuanto no servirte a Jehová tu Dios con
alegría y con gozo de corazón, con la abundancia
de todas las cosas, 48 servirás por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová
contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas;
y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. 49 Jehová traerá
contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila,
nación cuya lengua no entiendas; 50 Gente fiera de rostro que no tendrá respeto
al anciano, ni perdonará Niño; 51 y comerá el fruto de tu bestía y el fruto de
tu tierra, hasta que perezcas y no te dejará grano ni mosto, ni aceite, ni la
cría de tus vacas, ni los rebanos de tus ovejas, hasta destruirte. 52 Pondrá
sitio a todas tus ciudades, hasta caigan tus muros altas y fortificados en que
tu confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la
tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado. 53 Y comerás el fruto de tu vientre,
la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová Dios te dio, en el sitio y en
el apuro con que te angustiará tu enemigo. 54 El hombre tierno en medio de ti,
y el muy delicado, mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno,
y al resto de sus que quedaren; 55 Para no dar a alguno de ellos de la carne de
sus hijos que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el
apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. 56 La tierna y la
delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentaría sentar sobre
la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al marido de su
seno, a su hijo, a su hija, 57 al recién
nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los
comerá ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que
tu enemigo te oprimirán en tus ciudades. 58 Si no cuidares de poner por obra
todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este
nombre glorioso y temible: JEHOVÁ TU DIOS, 59 entonces Jehová aumentará
maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y
permanentes, y enfermedades malignas y duraderas; 60 y traerá sobre ti todos
los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán.
61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no están escritas en el libro de esta ley, Jehová la desviará sobre ti, hasta que seas destruido. 62 Y quedaréis pocos en números en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud, por cuanto no obedeciste a la voz de Jehová tu Dios. 63 Así como Jehová se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, así se gozará Jehová en arruinaros y destruiros; y seréis arrancados de sobre la tierra a la cual entráis para tomar posesión de ella. 64 Y Jehová se esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tu ni tus padres, al león y ala piedra. 65 Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; 66 y tendrás tu vida como algo que depende delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad e tu vida. 67 Por la manan dirás: ¡quién diera que fuese la tarde! Y a la tarde dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! Por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos. 68 Y Jehová te hará volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: Nunca más volverás; y allí seréis vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habrá quien os compre. 29:1 ¶ Estas son las palabras del pacto que Jehová mandó a Moisés que celebrase con los hijos de Israel en la tierra de Moab, además del pacto que concertó con ellos Horeb.
Noten que entonces no es su fruto que trae sobre una maldición, y no es lo que Ud. hace, o sus frutos que traen una bendición, sino la actitud que toma hacia el Convenio de Dios y Su palabra.
ROMANOS
9: 16 Así que no depende del que quiere, ni del
que corre, sino de Dios que tiene misericordia. 17 Por la escritura dice a
Faraón: Para esto mismo te he levantado como para mostrar en ti mi poder, y
para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. 18 De manera que de quien
quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. 19 Pero me
dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? Porque ¿quién ha resistido a su voluntad? 20
Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tu, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has
hecho así? 21 ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la
misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? 22 ¿Y qué, si Dios,
queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencias
los vasos de ira preparados para destrucción, 23 y para hacer notorias las
riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él
preparó de antemano para gloria,
En otras palabras, qué si Dios deja que la oscuridad de la noche para mostrar el brillo y el esplendor del día. ¿Qué si él deja que las personas malas para mostrar aquellos que son buenos? Qué si Dios deja tormentas y lluvia para traer frescura después de la lluvia. ¿Ud. sabe cuán bueno son los olores del aire después de la lluvia y relámpagos? Pues, Dios no hace nada sin una razón... Él es muy exacto en lo que hace, y tiene un propósito por debajo del hijo.
Y Dios tiene
un propósito detrás de todo. ¿Entonces cuál es el propósito de la higuera
siendo maldecida? Porque no se podía maldecir ese árbol a menos que primero era
maldecido en el cielo. Y ésa es la cima importante de nuestra oración y nuestra
fe. Reconocer lo que Dios ya ha hecho. Jesús sabía que la higuera ya estaba
maldecida y que no podía traer fruto, aun antes de la estación y así que entonces
podría hablar esas palabras de maldición a esto, porque ya había venido bajo
una maldición, y el hecho que no tenía en esto lo indispensable para poder
producir el fruto deseado, porqué se puede maldecir. La maldición no es debido
a lo que uno hace o no hace. Se hace la maldición en el cielo y luego hablado
en la tierra. Nuestras palabras declaran lo que Dios ya ha pronunciado.
2) El Fruto
1 El fruto
muestra que hay vida en el árbol, Por lo tanto sin ningun
fruto no hay representación para empezar de la vida allí. Entonces todo que se
tiene es una forma. Y Jesús nos advirtió que la gente en el tiempo del fin tendrían una forma de Piedad pero negarían allí el Poder, y
el poder es la Manifestación de la palabra. Romanos
1: 16 la Palabra de Dios es el Poder de
Dios para salvación.
2 El fruto es
una indicación que el árbol produce algo para alguien, y es bueno
para algo. Sin el fruto, muestra que es inútil para otros, pero tomando sólo
espacio, y estando en el camino. Es por esto porqué Jesús dijo; ¿para qué inutiliza también la tierra? o porqué se
permite que tome tierra buena cuando no utiliza lo que la tierra tiene para
ofrecer. Y deseo saber a veces si no se piensa que hoy cuando tenemos a la
gente en Laodicea quienes son tibios acerca de Cristo y servicio en Su
Reino.
3 El fruto
representa la enseñanza para el tiempo. Esto es muy Importante
porque cuando él alargó para ver lo que el fruto tenía, allí no había enseñanza
en lo absoluto. Y sin enseñanza, el cual es la doctrina, se encaja al árbol
sólo para una cosa, y eso es madera para el fuego. En otras palabras una
iglesia o la gente sin doctrina se encajan sólo para la destrucción y el fuego
del período de la tribulación.