Las Parábolas de Cristo no. 19

La Higuera Estéril

31 de enero de 2004

Rev. Brian Kocourek

 

Esta Noche continuaremos con nuestro estudio sobre las parábolas, y estudiaremos la parábola que se encuentra en Lucas 13: 6-10 que trata con La Higuera Estéril. Antes que leamos, a mí me gustaría anotar que la mayoría, todo el mundo, que alguna vez han predicado acerca de esta parábola ellos han enfocado sobre el hecho que el Árbol no tenía nada de fruto. Y de manera que ellos vuelcan sus pensamientos sobre la escena donde Jesús realmente maldice a la higuera y ellos dicen porque no tenía fruto. Y así que muchos sermones han dado énfasis en el fruto como si fuera la cosa esencial, y sin eso no se podía maldecir. Yo no creo eso ni por un minuto. Es la verdad lo que creo es que estamos para dar fruto, pero no creo por un minuto que se ha maldecido al árbol porque no daba fruto, o porque faltaba fruto, y veremos porqué les digo esto en algunos minutos. Pero primero leamos la parábola en Lucas capítulo 13.

 

LUCAS 13:6Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. 7 Dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala ¿para qué inutiliza también la tierra?  (Ahora, no usamos esta palabra inutiliza en nuestro vocabulario regular, de modo que necesitamos saber lo que eso significa, y simplemente significa sub empleo, o sub ultizar la tierra. En otras palabras él dice, esta higuera sólo está tomando la tierra preciosa, y dando nada a cambio de retorno.) 8 Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella y  la abone. 9 Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después. 10 Enseñaba Jesús en una Sinagoga en el día de reposo;  Ahora, quiero que Uds. se den cuenta de la contestación del agricultor de la viña. Él en esencia dice, Señor puede haber una razón por el cual este árbol no produzca fruto. Permitamos primero hacer todo lo que podamos, fertilizarlo, y crear el ambiente correcto alrededor de él, y entonces veamos si producirá o no. Ahora, ésa es una cosa muy sabia que se dice aquí porque muchas veces esperamos que la gente en la iglesia produzca cuando no se han enseñado aun los principios básicos de la Cristiandad.

 

Ahora, hay tres puntos que hacen de esta parábola.

 

Número 1 – La Higuera.

Número 2 – El hecho de que la Higuera no tiene fruto.

Número 3 –  Juicio esperando a los resultados de la Higuera y su capacidad de producir fruto.

 

Para empezar, examinemos el punto Número 1 – La Higuera. Aquí tenemos que preguntarnos ¿cuál es la importancia de la higuera?

 

SUS PALABRAS INFALIBLES DE PROMESA 64-0120 31 Pero en mi humilde opinión, esto es a lo que Jesús se estaba refiriendo cuando Él dijo” “Esta generación, “ en otras palabras, “la generación que vio a la higuera retoñando.” ¿Vé? Él dice aquí: “Y cuando la higuera empieza a enternecer, y a dar sus ramas, Uds. dicen que el verano  está cerca. De la misma manera, ¿Ve?, cuando Ud. ve todas estas cosas, reconozca el tiempo. Cuando Ud. vé estas tres preguntas cumplidas, es que el tiempo está a la puerta. ¡Esta es la generación que vé la higuera!” Y la higuera siempre es Israel. “Y la generación que vé cuando Israel regresa a su tierra y llega ser una nación, esa generación no pasará hasta que todas estas cosas sean cumplidas.” Y amigos Cristianos, en esta noche, con este gran escrúpulo en las Escrituras, que la gente cree que es escrúpulo, nosotros estamos viviendo hoy el momento en que todo lo que Él dijo se está cumpliendo aquí, y únicamente, la cosa que sigue, es Su venida.

 

Un poco más adelante en el Libro de Lucas encontramos a Jesús relatando otra parábola sobre la higuera. LUCAS 21: 29También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles. 30 Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca. 31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. 32 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

 

Ahora, noten que Jesús hablando en una parábola y él les dice a esa gente cuando la higuera lo cual sabemos que es Israel porque es identificado con su higuera, que cuando esta Higuera, Israel empieza a poner su brote, entonces sabemos que el verano o el tiempo del fin se acerca. 

 

MATEO 24: 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntará a sus escogidos, de los cuatro vientos desde un extremo del cielo hasta el otro. 32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brota las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas conoced que está cerca, a las puertas. 34 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

 

Recuerde, la semana pasada hemos examinado la parábola de la gente de la hora undécima, y encontramos que la primera guerra Mundial se detuvo en el Mes undécimo de la hora undécima porque los judíos no estaban todavía en su patria. Ellos no estaban todavía puestos posicionalmente. Ahora, en esta parábola también estamos tratando con Israel. Porque la Higuera representa a Israel. Ese es su Higuera que crece por todas partes en todo aquel país.

 

De nuevo vemos en el Libro de Marcos esta misma parábola siendo dicho.

 

MARCOS 13: 28 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 29 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca a la puerta. 30 De cierto os digo, no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

 

Ahora, esto nos trae al segundo punto, el cual es el fruto, porque Jesús no solamente está hablando de la Higuera, sino que Él esta hablando de la Higuera que no tiene fruto. Y vemos un episodio en su vida que es exactamente lo que es todo acerca de esta parábola.

 

MATEO 21: 18 Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. Ahora, noten muy de cerca que ésta es la llave de esta escena en la Vida de Jesús. Él tuvo hambre y de manera que se dio cuenta de una higuera, y él salió  del camino o de la senda para obtener algo que comer de la higuera 19 Y viendo una higuera cerca del camino,  vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; le dijo: nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. 20 Viendo esto los discípulo decían maravillados: ¿cómo es que se secó la higuera? 21 Respondiendo Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuvieréis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. 22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo lo recibiréis. 

 

Ahora, la pregunta es, “¿por qué Jesús ha maldecido esta higuera en un árbol en particular?” Ud. puede decir, “pues, es porque no tenía nada de fruto,” y todavía encontramos esta misma parábola dicho en varios otros lugares en la Escritura y la indicación es; no era todavía el tiempo para él de dar fruto en el árbol. De modo que debemos preguntarnos la pregunta, porqué Jesús Maldice este Árbol.

 

MARCOS 11: 12    Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre. Note de nuevo el relato nos dice que tuvo hambre. 13 Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; (Ahora no dice que él buscaba específicamente higueras aquí. Pero buscaba algo para comer. ) pero cuando llegó a ella. Nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos. (Ahora el autor de este libro ha hecho mención especial que no era en el tiempo para el higo en el árbol. ¿Entonces qué era lo que Jesús buscaba en ese Árbol? Ésa es nuestra pregunta, porque ciertamente no había higos. Y la segunda cosa que debemos preguntarnos, es que si estaba fuera de tiempo para los higos, entonces porqué para empezar Jesús ha Maldecido este árbol.) 14 Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos.

 

Por tanto, sin el conocimiento de lo que Jesús estaba buscando en ese árbol era para comer, no lo entenderemos por qué lo maldijo. Ahora, leamos sobre este relato viendo en el verso 19.

 

MARCOS 11: 19 Pero al llegar la noche, Jesús salió de la ciudad. 20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Ahora estamos más cerca para encontrar porqué Jesús maldijo este árbol. Tenía que ver con sus raíces. La maldición secó desde las raíces.) 21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. 22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. 23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que ser’a hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. 24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

 

Ahora, Jesús no les dice que pueden ir de alrededor y salir hablando y esas cosas que se suponen que debe pasar. Lo que Él los enseña es cómo acercarse a la Fe. Recuerde, Jesús no hacía nada a menos que el Padre le mostraba primero. Y esa es siempre la llave en nuestra Fe, y la manifestación de nuestra fe a otros. No es lo que uno quiere, sino lo que Dios lo ha mostrado, eso es lo que se quiere. La Fe es una Revelación. No es una acción. 

 

¿Ha hecho Dios la promesa o no lo ha hecho la promesa? Ahora, ¿por qué Jesús maldice el árbol? Porque no le encontró esa cierta cosa en aquel árbol que produce la evidencia de que era capaz aun de traer fruto. Mire, Jesús no era solamente algún hombre simple que fue de alrededor para mostrar el poder del Padre. Allí estaba una cosa específica que él buscaba en ese árbol y cuando no lo encontró, supo que ya se había maldecido el Árbol, y así que Él podría pronunciar lo que Dios ya había hecho.

 

"Alrededor de 1881, Edersheim escribía sobre Jesús, metiendo su mano en las ramas de un árbol de higo y retirándolo sin fruto. Formulando una maldición en el árbol. Sucedió para el Dr. Edersheim lo que Jesús fue probado y crucificado en la primavera, y que el árbol de la higuera no produjo fruto hasta los primeros días de verano. Edersheim estaba seguro que había agarrado al Mesías en un ejemplo pobremente inventado. Arrojo su pluma lejos, empacó sus bolsos y tomó un bote-vapor de Liverpool a la Tierra Santa. La estación era la primavera. El no escribiría otra línea hasta que aprendió qué es lo que Jesús tenía en la mente. Después de un viaje exhaustivo, montó a un animal de Haifa a Jerusalén, desmontó y buscó una higuera. Al encontrar uno, llegó hasta las ramas, y alargó su mano, y encontró que éste tenía algunas hojas del otoño pasado, y algunas substancias redondas grises. Se parecían a rombos. Edersheim buscó varias personas andantes hasta que encontró uno que podría hablar alemán. El dijo que los objetos pequeños grises eran comestibles. Aquellos viajeros los usaban para saciar el hambre hasta que podrían tender una posada.  “A no ser que se encuentre esos en las ramas del árbol en la primavera,” le dijo, “el árbol no da fruto en el verano.” Así que el estudioso alemán volvió a Alemania donde continuó escribiendo “La Vida y los Tiempo de Jesús el Mesías” que es un todo el tiempo clásico.

 

Ahora, que quiero traerles a su atención aquí es que no eran higos, lo que Jesús buscaba, sino el fruto o la evidencia que esta higuera era capaz de producir fruto. En el Libro de Jeremias se nos da un relato que es una alegoría que representa a Israel y su gente siendo tipificada con el higo.

 

JEREMIAS 24:1  Después de haber transportado Nabucodonosor rey de Babilonia a Jeconías hijo de Joacim, rey de Judá, a los príncipes de Judá y los artesanos y herreros de Jerusalén, y haberlos llevado a Babilonia, me mostró Jehová dos cestas de higos puestas delante del templo de Jehová. 2 Una cesta tenía higos muy buenos, como brevas; y la otra cesta tenía higos muy malos, que de malos no se podían comer. 3 Y me dijo Jehová: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Higos; higos buenos, muy buenos; y malos, muy malos, que de malos no se pueden comer. 4 Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 5 Así ha dicho Jehová Dios de Israel: como a estos higos buenos, así miraré a los transportadores de Judá, a los cuales eché de este lugar a la tierra de los caldeos, para bien. 6 Porque pondré mis ojos sobre ellos para bien, y los volveré a esta tierra, y los edificaré, y no los destruiré; los plantaré y no los arrancaré. 7 Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón. 8 Y como los higos malos, que de malos no se pueden comer, así ha dicho Jehová, pondré a Sedequías rey de Judá, a sus príncipes y al resto de Jerusalén que quedó en esta tierra, y a los que moran en la tierra de Egipto. 9 Y los daré por escarnio y por mal a todos los reinos de la tierra; por infamia, por ejemplo, por refrán y por maldición a todos los lugares adonde yo los arroje. 10 Y enviaré sobre ellos espada, hambre y pestilencia, hasta que sean exterminados de la tierra que les di a ellos y  a sus padres.

 

Ahora, esto nos trae al mismo fruto. En el libro de SANTIAGO 3: 12 leímos, Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.

 

En otras palabras, estamos para dar lo que somos ordenados a dar. Cada semilla debe traer después de su propio tipo o naturaleza. Por tanto, por nuestra naturaleza damos lo que damos, y no podemos dar otra cosa que lo que tenemos que traer. Por tanto debemos mirar el fruto, para saber la importancia de esta parábola. Y debemos entender que Dios no va de alrededor para maldecir como un antojo. Ha dado razones muy fuertes para ser maldecido, y eso está en Deuteronomio capítulo 28, el Libro de las Dos Leyes. Ahora no es como si Dios tiene dos leyes, pero las Dos leyes son la ley de la bendición y la ley de la maldición. Y encontramos que todo hierve a lo que hacemos con la Voz de Dios. Si lo escuchamos, somos bendecidos, y esa bendición vendrá a nosotros, y antes de que estemos totalmente conocedores de lo que está sucediendo, tomará nuestra situación. 

 

DEUTERONOMIO 8: 1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de  Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. 3 Bentido serás tú en la ciudad, bendito tú en el campo. 4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. 5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. 6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. 7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti. 8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová’a tu Dios te da. 9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos. 10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán. 11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. 12 Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. 13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás abajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, 14 y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.

 

Ahora, quiero que se den cuenta de que por cada bendición que Dios ha prometido y cada cosa o circunstancia en que estamos para ser bendecidos, Dios tiene fijo también la maldición en esas cosas. Todo depende de lo que Ud.  hace y su actitud hacia la voz de Dios.

 

DEUTERONOMIO 28: 15 Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. 16 Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. 17 Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. 18 Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. 19 Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir. 20 Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado. 21 Jehová traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. 22 Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con anublo; y te perseguirán hasta que perezcas. 23 Y los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. 24 Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas. 25 Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra. 26 Y tus cadáveres servirán de comida a toda ave del cielo y fiera de la tierra, y no habrá quién lo espante. 27 Jehová te herirá con la úlcera de Egipto, con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado. 28 Jehová te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu; 29 y palpará a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quién te salve. 30 Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás. 31 Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no te será devuelto; tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate. 32 Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano. 33 El fruto de tu tierra y de todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y quebrantado todos los días. 34 Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos. 35 Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado. 36 Jehová’a te llevará a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nación que no conociste ni tú ni tus padres; y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra. 37 Y serás motivo de horror, y servirás de refrán y de burla a todos los pueblos a los cuales te llevará Jehová. 38 Sacarás mucha semilla al campo, y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá. 39 Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino, ni recogerás uva, porque el gusano se las comerá. 40 Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás con el aceite, porque tu aceituna se caerá. 41 Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti, porque irán en cautiverio. 42 Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra serán consumidos por la langosta. 43 El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tu descenderás muy abajo. 44 El te prestará a ti, y  tu no le prestarás a él; él será por cabeza, y tu serás por cola. 45 Y vendrán sobre ti todas esta maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó; 46 y serán en ti por senal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre. 47 Por cuanto no servirte a Jehová tu Dios con alegría  y con gozo de corazón, con la abundancia de todas las cosas, 48 servirás por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. 49 Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; 50 Gente fiera de rostro que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará Niño; 51 y comerá el fruto de tu bestía y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas y no te dejará grano ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebanos de tus ovejas, hasta destruirte. 52 Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta caigan tus muros altas y fortificados en que tu confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado. 53 Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu enemigo. 54 El hombre tierno en medio de ti, y el muy delicado, mirará con malos ojos a su hermano, y a la mujer de su seno, y al resto de sus que quedaren; 55 Para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades. 56 La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie intentaría sentar sobre la tierra, de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al marido de su seno,  a su hijo, a su hija, 57 al recién nacido que sale de entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro con que tu enemigo te oprimirán en tus ciudades. 58 Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: JEHOVÁ TU DIOS, 59 entonces Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas; 60 y traerá sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán.

 

61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no están escritas en el libro de esta ley, Jehová la desviará sobre ti, hasta que seas destruido. 62 Y quedaréis pocos en números en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud, por cuanto no obedeciste a la voz de Jehová tu Dios. 63 Así como Jehová se gozaba en haceros bien y en multiplicaros, así se gozará Jehová en arruinaros y destruiros; y seréis arrancados de sobre la tierra a la cual entráis para tomar posesión de ella. 64 Y Jehová se esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tu ni tus padres, al león y  ala piedra. 65 Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; 66 y tendrás tu vida como algo que depende delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad e tu vida. 67 Por la manan dirás: ¡quién diera que fuese la tarde! Y a la tarde dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! Por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos. 68 Y Jehová te hará volver a Egipto en naves, por el camino del cual te ha dicho: Nunca más volverás; y  allí seréis vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habrá quien os compre. 29:1 Estas son las palabras del pacto que Jehová mandó a Moisés que celebrase con los hijos de Israel en la tierra de Moab, además del pacto que concertó con ellos Horeb.

 

Noten que entonces no es su fruto que trae sobre una maldición, y no es lo que Ud. hace, o sus frutos que traen una bendición, sino la actitud que toma hacia el Convenio de Dios y Su palabra.

 

ROMANOS 9: 16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. 17 Por la escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado como para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. 18 De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. 19 Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? Porque ¿quién ha resistido a su voluntad? 20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tu, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? 21 ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? 22 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencias los vasos de ira preparados para destrucción, 23 y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria,

 

En otras palabras, qué si Dios deja que la oscuridad de la noche para mostrar el brillo y el esplendor del día. ¿Qué si él deja que las personas malas para mostrar aquellos que son buenos? Qué si Dios deja tormentas y lluvia para traer frescura después de la lluvia. ¿Ud. sabe cuán bueno son los olores del aire después de la lluvia y relámpagos? Pues, Dios no hace nada sin una razón... Él es muy exacto en lo que hace, y tiene un propósito por debajo del hijo.

 

ECLESIASTES 3 : 1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. 2 Tiempo de nacer, tiempo de morir; tiempo de plantar, tiempo de arrancar lo plantado; 3 tiempo de matar y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; 4 tiempo de llorar, y  tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; 5 tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerce de abrazar; 6 tiempo de buscar, y timepo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de deshechas; 7 tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, tiempo de hablar; 8 tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz

 

Y Dios tiene un propósito detrás de todo. ¿Entonces cuál es el propósito de la higuera siendo maldecida? Porque no se podía maldecir ese árbol a menos que primero era maldecido en el cielo. Y ésa es la cima importante de nuestra oración y nuestra fe. Reconocer lo que Dios ya ha hecho. Jesús sabía que la higuera ya estaba maldecida y que no podía traer fruto, aun antes de la estación y así que entonces podría hablar esas palabras de maldición a esto, porque ya había venido bajo una maldición, y el hecho que no tenía en esto lo indispensable para poder producir el fruto deseado, porqué se puede maldecir. La maldición no es debido a lo que uno hace o no hace. Se hace la maldición en el cielo y luego hablado en la tierra. Nuestras palabras declaran lo que Dios ya ha pronunciado.

 

2) El Fruto

 

1 El fruto muestra que hay vida en el árbol, Por lo tanto sin ningun fruto no hay representación para empezar de la vida allí. Entonces todo que se tiene es una forma. Y Jesús nos advirtió que la gente en el tiempo del fin tendrían una forma de Piedad pero negarían allí el Poder, y el poder es la Manifestación de la palabra. Romanos 1: 16 la Palabra de Dios es el Poder de Dios para salvación.

 

2 El fruto es una indicación que el árbol produce algo para alguien, y es bueno para algo. Sin el fruto, muestra que es inútil para otros, pero tomando sólo espacio, y estando en el camino. Es por esto porqué Jesús dijo; ¿para qué inutiliza también la tierra?  o porqué se permite que tome tierra buena cuando no utiliza lo que la tierra tiene para ofrecer. Y deseo saber a veces si no se piensa que hoy cuando tenemos a la gente en Laodicea quienes son tibios acerca de Cristo y servicio en Su Reino. 

 

3 El fruto representa la enseñanza para el tiempo. Esto es muy Importante porque cuando él alargó para ver lo que el fruto tenía, allí no había enseñanza en lo absoluto. Y sin enseñanza, el cual es la doctrina, se encaja al árbol sólo para una cosa, y eso es madera para el fuego. En otras palabras una iglesia o la gente sin doctrina se encajan sólo para la destrucción y el fuego del período de la tribulación.